
INSTANTES – ENERO
La noche del pasado 27 de enero fue muy especial. Volvimos a colgar el cartel de localidades agotadas gracias a vosotros en la Sala Experimental del Teatro Zorrilla con nuestros Instantes – Enero.
Nuestro elenco, Lobo, Ana, Berta y Saúl salieron con una fuerza increíble al escenario porque además este espectáculo, se lo dedicamos especialmente a nuestro técnico Pelanas, que no pudo asistir para estar a las luces y sonido con nosotros, pero al que queremos enormemente y queríamos demostrárselo. Gracias a Juan y a Diego por acudir al rescate y a Chuchi Guerra por su habilidad sin igual para captar las imágenes de este show.
El público asistente fue muy generoso cuando les solicitamos instantes que marcaron su vida, que fueron especiales, que recuerdan con cariño… o no tanto 😉


Comienzan los Instantes
Comenzamos con el enamoramiento de José por una chica a la que vio cuando iba en bicicleta. Ella se llamaba Sara y emitía una luz especial, tanto es así que José tuvo un percance con la bici por mirarla. Pero lo suyo va de caídas porque, casualmente, volvió a encontrase con ella en una finca en la que él trabajaba y, caída de árbol mediante, logró conocerla y desde entonces no se han vuelto a separar.
Podríamos también hablar de ese instante en Jaén, en una finca, con el gallo asesino de la Tita María. Desde entonces, tenemos pánico a que un gallo se nos acerque a pesar de ser el más guapo del corral.
Laura nos contó que en su viaje a Liverpool tuvo la suerte de hacerse una foto con Elton John que se paseaba en coche pero que bajaba la ventanilla para hacerse fotos con sus fans. Laura envió la foto a su madre, Ana.


Momentos para el recuerdo
Damiana nos contó lo difícil que fue para ella la primera vez que tuvo que hablar “castellano de verdad” cuando llegó a España por primera vez en febrero de 2015. Mientras que Manuel no tiene tan buen recuerdo del día de su comunión. Y, ¿os preguntaréis por qué? Pues porque mientras para unos niños la comunión es un día que recuerdan con mucha alegría, Manuel, tropezó con sus sandalias, se cayó al suelo y su madre en lugar de consolarle por la caída se puso como un basilisco porque se había manchado el hábito con el que iba vestido.
Otros instantes marcan nuestras vidas, como el nacimiento de un hijo, un golpe con un coche, conocer por primera vez a tu yerno, cuando entras en modo pánico porque te han clonado la tarjeta o ese abrazo entre hermanos, Aarón e Isabel cuando ella se marcha a estudiar fuera.
La actuación de nuestro elenco fue redonda. Momentos brillantes, rapidez y agilidad en las propuestas, expresividad a raudales y una comunicación entre ellos que hizo que el show fuera increíble desde el principio hasta el final.
Hay instantes que lo cambian todo o no cambian nada pero dejan huella. Son pedacitos de la vida.
Son INSTANTES.
Imágenes: Chuchi Guerra