El jueves pudimos disfrutar en el Desierto Rojo al grupo de alumnos de la escuela Impro. Saltaron al escenario y se «sumergieron» de lleno en el espectáculo, jugaron un Harold, un long form lleno de magia y simbolismo.
El lugar elegido por nuestro público fue un acuario y nuestros chicos comenzaron allí el espectáculo y pudimos verles desenvolverse como «peces en el agua». ¿Nos enfrentamos al hundimiento de la sociedad?
El sabor elegido por otro escpectactor fue el limón y nos ayudó a construir los monólogos que servirían de motor de arranque de nuestras historias…
Si quieres probar y entrenar con nosotros no dudes en informarte de nuestros cursos regulares e intensivos
Qué Orgullo que nuestros alumnos hayan podido disfrutar (y hacer disfrutar) un formato tan complejo y difícil como es un Harold!
Benditos Martes!
Tiempo Impro.


