
Ayer en el Centro de Igualdad vivimos la segunda sesión de noviembre con un grupo de mujeres diverso y lleno de energía que exploraron cómo las narrativas pueden construir y deconstruir los estereotipos de género. A través de juegos, escenas improvisadas y dinámicas participativas, trabajamos juntas qué historias contamos y cómo podemos transformarlas desde la creatividad. Una jornada que nos recordó el poder de la improvisación para generar conversación, fortalecer vínculos y abrir espacios más igualitarios desde el teatro.
Deseando que llegue diciembre para disfrutar con vosotras de otras dos nuevas sesiones llenas de aprendizaje e improvisación.